I'm back! Y sí, he estudiado, jeje. El mal tiempo no incitaba a salir y de cierto modo "me acompañó" en mi obligación. De todos modos salimos, aprovechando que a las caprichosas nubes no les apetecía llover. Fuimos a comer fuera, a un pueblo llamado Aínsa (véase la foto), concretamente a un restaurante que nos encantó, tanto que os dejo unas fotos de los postres.
Y digo "postres" pero en plural, porque eran tres. Veréis, se trata de un restaurante llamado "El Callizo" donde sirven menús de degustación que son una mezcla de vanguarda y tradición, compuestos por explosiones de sabor y sorpresas gustativas que activaban los cinco sentidos constantemente. Cada plato con su nombre y explicación deleitaba nuestro paladar. Los postres son los siguientes:

"El hombre y la tierra", compuesto por una mousse de iogurt con frutas que representaba el trabajo del hombre en la tierra -el corte de la mousse- versus la tierra sin ser cultivada -la zona en verde-. Una delicia.

De título "Amanecer en el bosque", un postre a base de chocolate blanco y negro, nueces y praliné. A destacar su presentación que yo, vulgarmente, tacharía de "efectos especiales" emulando la niebla del bosque aragonés al amanecer. Increible.

Y para finalizar, algodón de azúcar, kiwi confitado y buñuelos de chocolate. Todavía recuerdo el maravilloso sabor de éstos últimos. Mmmm...
No, no cobro por hacer propaganda. Pero me gustó tanto que estoy deseando volver a visitarlo otra vez. Espero que os haya gustado y que no os haya abierto demasiado el apetito :)
Y ahora, a estudiar (mi próximo examen es el Viernes)
Take care!